Si alguna vez sentiste miedo o incomodidad al llegar a tu oficina, probablemente hayas topado con algún tipo de violencia laboral. No se trata solo de agresiones físicas; las palabras hirientes, el aislamiento intencional o la sobrecarga de tareas también forman parte del problema.
La violencia en el trabajo abarca cualquier conducta que cause daño físico o psicológico a un trabajador. Puede manifestarse como:
Estos actos generan un ambiente tóxico que afecta la productividad y la salud mental. La ley chilena reconoce el derecho a trabajar en condiciones dignas y protege a quienes denuncian estos hechos.
Primero, identifica los patrones. Si notas que un compañero siempre te habla de forma despectiva o que tu jefe te asigna tareas imposibles para humillarte, anota fechas y detalles. Esta información será clave al presentar una denuncia.
Segundo, busca canales internos: la oficina de recursos humanos, el comité de seguridad laboral o la unidad de bienestar suelen contar con protocolos claros. Pregunta por los formularios y solicita una reunión confidencial.
Tercero, si sientes que tu empresa no actúa, puedes acudir a la Inspección del Trabajo o a la Oficina de Protección al Trabajador (OPTT). Llevar pruebas documentales acelera el proceso.
Cuarto, cuida tu salud emocional. Hablar con un psicólogo, compartir tu experiencia con amigos o buscar grupos de apoyo ayuda a reducir el impacto psicológico.
Finalmente, fomenta una cultura de respeto en tu entorno. Propón charlas sobre convivencia, participa en comités y anima a tus colegas a denunciar cualquier irregularidad. La prevención es más efectiva cuando todos se comprometen.
Recuerda que nadie merece vivir con miedo en su propio trabajo. Detectar la violencia a tiempo y actuar con los recursos adecuados no solo protege tu bienestar, sino que también mejora el clima laboral para todo el equipo.
La Ley Karin, que entrará en vigor el 1 de agosto de 2024, trae consigo importantes modificaciones a las leyes laborales de Chile. Busca prevenir, investigar y sancionar el acoso y la violencia en el entorno laboral, expandiendo las definiciones de discriminación y acoso. Establece protocolos obligatorios para empleadores y destaca la importancia de un ambiente laboral seguro y equitativo.
Leer más