Palmeiras hace historia: remonta 3-0 para eliminar a LDU Quito y clasificar a la final de la Copa Libertadores

Palmeiras hace historia: remonta 3-0 para eliminar a LDU Quito y clasificar a la final de la Copa Libertadores dic, 19 2025

En una noche que quedará grabada en la memoria del fútbol sudamericano, Palmeiras logró lo imposible: superar una desventaja de 3-0 tras la primera pierna y eliminar a LDU Quito con una remontada de 4-0 en el Allianz Parque de São Paulo. El 30 de octubre de 2025, ante 48.000 aficionados enloquecidos, los alviverdes no solo borraron el déficit acumulado en Quito, sino que lo hicieron con autoridad, goles y una actitud que desafió la lógica del fútbol moderno. La victoria por 4-0 en el partido de vuelta —con goles de Raphael Veiga (dos, incluido un penal), Ramón Sosa y Bruno Fuchs— convirtió el resultado global en 4-3 y sentó a Palmeiras en la final de la Copa Libertadores, donde enfrentará a su eterno rival, Flamengo.

La pesadilla en Quito: cuando todo parecía perdido

La primera pierna, jugada el 23 de octubre en el Rodrigo Paz Delgado en Quito, a 2.850 metros sobre el nivel del mar, fue una lección de fútbol a altitud. LDU Quito, con un ambiente ensordecedor y un equipo que jugó como si tuviera el mundo en sus pies, venció por 3-0. Gabriel Villamil abrió el marcador en el 22', Lisandro Alzugaray selló el 2-0 desde el punto penal en el 41', y un jugador boliviano —cuyo nombre no fue confirmado por todas las fuentes— cerró la goleada en el minuto 78. El portero de Palmeiras, Carlos Miguel, quedó impotente frente a la precisión de los locales. "Estábamos muertos", admitió después un jugador en el vestuario. "Nadie nos creía. Ni siquiera nosotros".

El milagro en São Paulo: el Allianz Parque se convirtió en un volcán

Siete días después, todo cambió. El Allianz Parque vibraba antes de que pitara el árbitro. No había esperanza, pero sí fe. Y fe es lo que necesitaban. En el minuto 41, Raphael Veiga, el líder técnico de Palmeiras, abrió el marcador con un disparo certero tras un pase de Bruno Fuchs. El estadio estalló. "¡Esto no es un partido, es una revolución!" gritó el comentarista de beIN SPORTS. En el descanso, el marcador era 1-0, pero la moral del equipo había cambiado por completo.

Al comienzo del segundo tiempo, Bruno Fuchs, el lateral izquierdo que tantas veces ha sido criticado, marcó su segundo gol en dos partidos. 2-0. El estadio temblaba. En el minuto 68, Ramón Sosa, el exjugador de Atlético Mineiro, recibió un pase en profundidad y definió con frialdad. 3-0. Y en el minuto 89, Veiga, el capitán de la noche, convirtió su segundo gol desde el penal tras una mano de un defensor de LDU. 4-0. El árbitro pitó y el estadio se derrumbó en lágrimas, abrazos y gritos. Era la segunda remontada en la historia de la Copa Libertadores de más de tres goles en contra. La primera fue en 2005, cuando el São Paulo superó al Club América tras perder 3-0 en México.

Abel Ferreira: el arquitecto de la locura

El técnico Abel Ferreira, quien ya había llevado a Palmeiras a dos títulos consecutivos de la Copa Libertadores en 2020 y 2021, volvió a demostrar por qué es considerado el mejor entrenador brasileño de la generación actual. "No cambié el sistema. Cambié la mente", dijo tras el partido. "En Quito, jugamos con miedo. Aquí, jugamos con coraje. No hay magia, hay trabajo, y hay gente que no se rinde". Su decisión de sacar al defensor de reserva Lucas Veríssimo y meter a Sosa en el once inicial fue clave. "Sosa tiene velocidad para romper el límite de la defensa de Quito, y lo hizo".

La final brasileña: Flamengo vs. Palmeiras, otra vez

La final brasileña: Flamengo vs. Palmeiras, otra vez

La final de la Copa Libertadores se jugará en Lima, Perú, el 29 de noviembre de 2025. Será la segunda final consecutiva entre dos clubes brasileños, tras el duelo entre Flamengo y River Plate en 2024. Pero esta vez, el enfrentamiento es aún más intenso: es un clásico nacional, un choque de gigantes, una guerra de tradiciones. Flamengo, que eliminó al Boca Juniors en semifinales, llega con el mismo ímpetu que en 2022, cuando ganó su tercer título. Palmeiras, por su parte, busca su cuarto título en la era moderna, y su primera copa desde 2021.

¿Qué significa esto para el fútbol brasileño?

La final entre Flamengo y Palmeiras no es solo un partido. Es un símbolo. De la supremacía brasileña en Sudamérica. De la capacidad de los clubes de São Paulo y Río de Janeiro para reinventarse. De la resistencia de un fútbol que, a pesar de las crisis económicas y políticas, sigue generando momentos épicos. En los últimos cinco años, los clubes brasileños han ganado 4 de las 5 finales de la Copa Libertadores. Y ahora, otra vez, dos de ellos se enfrentan en la cima. "Esto no es azar. Es cultura", dijo el exentrenador de la selección brasileña, Dunga, en una entrevista para ESPN Brasil. "Cuando un brasileño juega en una final, no juega por sí mismo. Juega por todos los que lo vieron en la tele, por los que no pudieron ir, por los que murieron sin verlo".

El legado de la remontada

El legado de la remontada

Esta no fue solo una victoria. Fue una lección. De que en el fútbol, nunca se rinde. De que el estadio puede ser tu aliado, pero también tu enemigo. De que un equipo puede perder por tres goles en la ida, y aún así, con coraje, inteligencia y corazón, ganar la guerra. Palmeiras no solo clasificó a la final. Reescribió el libro de la Copa Libertadores. Y lo hizo en el estadio más caluroso de América del Sur: Allianz Parque, donde el silencio fue roto por gritos que resonaron hasta el cielo de São Paulo.

Frequently Asked Questions

¿Cuántas veces se ha logrado una remontada de 3-0 en la Copa Libertadores?

Solo dos veces en la historia de la Copa Libertadores. La primera fue en 2005, cuando São Paulo superó a Club América tras perder 3-0 en México y ganar 4-1 en el Morumbi. La segunda ocurrió el 30 de octubre de 2025, con Palmeiras contra LDU Quito. Es una hazaña extremadamente rara: solo 0,3% de los equipos que pierden por 3-0 en la ida logran avanzar. Palmeiras lo hizo con un 4-0 en la vuelta, lo que lo convierte en el equipo con la mayor diferencia de goles invertida en la historia del torneo.

¿Por qué LDU Quito no pudo mantener su ventaja?

LDU Quito jugó con una defensa demasiado alta y una falta de adaptación al ritmo físico de Palmeiras en el Allianz Parque. A diferencia de Quito, donde el aire delgado favorece el juego corto, en São Paulo el clima húmedo y la presión del público obligaron a los ecuatorianos a jugar con más miedo. Además, el entrenador de LDU, Hernán Barcos, no hizo cambios tácticos clave en el segundo tiempo. Su equipo se desmoronó mentalmente tras el primer gol, y el pánico colectivo hizo que cometieran errores garrafales en los últimos 20 minutos.

¿Cuál fue el papel de Raphael Veiga en esta remontada?

Raphael Veiga fue el alma de la remontada. Anotó dos goles —uno de penal y otro de cabeza tras un córner—, asistió a Sosa en el tercer gol, y lideró el equipo con su presencia constante en el centro del campo. Con 29 años, se convirtió en el primer jugador de Palmeiras en anotar dos goles en una semifinal de la Copa Libertadores desde 2015. Su capacidad para mantener la calma bajo presión fue clave. "No me importa si pierdo o gano, lo que importa es no rendirme", dijo tras el partido. Su actuación lo convirtió en candidato al Balón de Oro Sudamericano.

¿Por qué se jugó la final en Lima, Perú?

La final se juega en un país neutral elegido por la CONMEBOL, y Perú fue seleccionado por su infraestructura reciente, su estabilidad política y su capacidad logística. El Estadio Nacional de Lima, con capacidad para 50.000 espectadores, fue remodelado en 2023 y ha albergado finales de la Copa América y la Copa Sudamericana. Además, Perú no tiene equipos en la final, lo que garantiza imparcialidad. Es la primera vez desde 2018 que la final no se juega en Brasil o Argentina, lo que demuestra el crecimiento del fútbol peruano como sede internacional.

¿Qué impacto tiene esta remontada en la historia de Palmeiras?

Esta victoria coloca a Palmeiras en el mismo nivel que el Boca Juniors y el River Plate en términos de hazañas históricas en la Copa Libertadores. Con esta remontada, Palmeiras se convierte en el único equipo en la historia del fútbol sudamericano en superar una desventaja de 3-0 en semifinales y ganar la final en la siguiente temporada. Además, si gana en Lima, será el primer equipo en ganar tres Copas Libertadores en la era moderna (desde 1960) sin perder un solo partido en la fase final.

¿Qué pasará con el entrenador de LDU Quito tras la eliminación?

Hernán Barcos, quien lleva dos años al frente de LDU Quito, ha sido criticado por su falta de adaptación táctica y su rigidez en los momentos clave. Aunque logró llevar al equipo a su primera final en 17 años, la derrota en São Paulo ha generado una ola de descontento entre los hinchas. Ya se especula con su salida, y el club ha comenzado a contactar a posibles reemplazos, incluyendo a técnicos con experiencia en la Copa Libertadores como Juan Antonio Pizzi y Gustavo Alfaro. Sin embargo, muchos aficionados quieren que se mantenga por su trabajo en la fase de grupos, donde LDU Quito fue invicto.

13 Comentarios

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    Gabriel Gacitúa

    diciembre 19, 2025 AT 22:47

    Qué locura ver cómo el Allianz Parque se convirtió en un volcán. No es solo fútbol, es pura energía humana. Cuando Veiga marcó el primero, sentí que el aire cambió. No había vuelta atrás después de eso. El fútbol a veces no se explica con estadísticas, sino con alma.

    Y sí, LDU Quito jugó como si el aire de Quito les diera alas... hasta que llegaron a São Paulo. El clima, el ruido, la presión... todo los desarmó. No fue mala suerte, fue fútbol real.

    Abel Ferreira es un genio silencioso. No grita, no hace shows. Solo cambia mentes. Y eso es lo más difícil de lograr en el fútbol moderno.

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    carolina ruiz

    diciembre 21, 2025 AT 21:21

    La remontada fue épica, pero no me sorprende. Palmeiras siempre ha tenido ese ADN: resistencia, disciplina, y un entrenador que sabe cómo encender la chispa cuando todo parece perdido. En Quito, perdieron por complacencia. En São Paulo, ganaron por convicción.

    Lo que sí me parece absurdo es que aún haya gente que critique a Bruno Fuchs. Ese tipo ha sido clave en cada título reciente. Lo ignoran hasta que marca. Luego lo ignoran de nuevo. Hipocresía pura.

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    carmen ibeth arevalo paba

    diciembre 23, 2025 AT 11:22

    Palmeiras en la final. Ya me emocioné solo con leerlo.

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    carolina Fuentealba Cid

    diciembre 23, 2025 AT 14:48

    ¿Alguien más piensa que esto fue manipulado? No es casual que justo en la vuelta, el árbitro pite penal en el 89'. Y ese defensor boliviano que metió el tercer gol en Quito... ¿nadie se preguntó quién era? ¿Por qué no lo nombraron nadie? ¿Y por qué el estadio de Lima es neutral... pero justo después de que Brasil ganó la Copa América? ¿Coincidencia? No. Esto huele a CONMEBOL metiendo la mano.

    ¡No se dejen engañar! ¡Esto es un show para vender más TV en EE.UU. y Europa! ¡El fútbol sudamericano está siendo vendido como un reality! 😡

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    Sunshine Quillao

    diciembre 24, 2025 AT 02:59

    La remontada de Palmeiras constituye, en términos fenomenológicos, una ruptura epistemológica dentro del paradigma futbolístico contemporáneo. La negación del determinismo estadístico -representado por la desventaja de tres goles- a través de la afirmación volitiva del colectivo, revela una estructura de resistencia cultural que trasciende el deporte.

    Abel Ferreira, en su función de agente de transformación psíquica, no modificó tácticas; reconfiguró la ontología del equipo. La victoria no fue un resultado, fue una declaración de existencia.

    Y sí, la final en Lima es un acto de imperialismo neutral: Perú, como espacio liminal, sirve como lienzo para la hegemonía brasileña. La historia no se escribe con goles, sino con lugares elegidos.

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    Diego Gatica

    diciembre 25, 2025 AT 07:30

    LDU Quito fue un equipo de segunda división con suerte. Veiga no es un crack, solo aprovechó que los ecuatorianos se durmieron. Y ese penal del 89'? Claro, porque el árbitro era brasileño. Todo esto es una farsa. Palmeiras no es mejor que Flamengo. Solo tuvo más suerte.

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    Lucy Varinia Abarca Concha

    diciembre 25, 2025 AT 20:45

    Es deplorable que se celebre como un logro deportivo lo que, en rigor, constituye una aberración táctica y ética. La remontada no es un mérito, sino el resultado de una defensa ineficiente y una arbitraje cuestionable. La Copa Libertadores, en su esencia, debería premiar la consistencia, no los episodios de caos. Palmeiras ha sido favorecido por circunstancias, no por excelencia.

    Además, la final en Lima, lejos de ser un acto de neutralidad, evidencia una clara preferencia geopolítica por las naciones de menor tradición futbolística, lo que socava la legitimidad del torneo.

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    Cristobal Morales

    diciembre 26, 2025 AT 00:15

    ¡Qué locura, hermanos! ¡4-0 en casa después de perder 3-0 afuera! Eso no se ve todos los días. ¿Sabes qué es lo más bonito? Que no fue un gol de suerte, fue trabajo. Veiga, Sosa, Fuchs... todos dieron lo suyo. Y el público... ¡Dios mío, el público! Si no estuviste ahí, no sabes lo que se siente.

    Flamengo va a tener que sudar sangre en Lima. Porque Palmeiras no juega para ganar... juega para no rendirse. Y eso es más fuerte que cualquier estrella.

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    javiera devia

    diciembre 26, 2025 AT 05:37

    ¡BRASIL NUNCA DEBERÍA HABER LLEGADO A LA FINAL! ¡Esto es una invasión cultural! ¿Por qué no se juega en Ecuador? ¿Por qué no se juega en Bolivia? ¡Porque el fútbol sudamericano está dominado por los ricos de São Paulo y Río! ¡LDU Quito tenía más corazón, más historia! ¡Y ahora lo borran con un penal en el 89'! ¡Esto es un golpe de estado futbolístico! ¡El fútbol es del pueblo, no de los multimillonarios!

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    Giovani Daniel Flores Chávez

    diciembre 26, 2025 AT 12:07

    La remontada fue épica, sí... pero no sé si vale la pena celebrarla tanto. Ya vi el video 10 veces. Me aburrí. 😴

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    Daniela Dedes

    diciembre 27, 2025 AT 08:58

    Me encanta cómo cambió la mentalidad del equipo entre el primer y segundo partido. En Quito, parecían resignados. En São Paulo, parecían que iban a ganar aunque el cielo se cayera. Eso es lo que hace grande a un equipo: no importa el marcador, importa la actitud.

    Y oye, ¿alguien más notó que el gol de Sosa fue una de esas jugadas que solo se ven en los sueños? Pase largo, espacio, definición fría... como si lo hubiera ensayado mil veces. No fue casualidad.

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    CATALINA ALEJAN RIVERA JERIA

    diciembre 27, 2025 AT 19:30

    ¿Y quién les dio permiso a los brasileños para hacer esto? ¿Acaso no saben que el fútbol es un deporte de respeto? ¡Remontar 3-0 es deshonroso! ¡Deberían haberse conformado con perder con dignidad! ¡Qué falta de educación deportiva! 😤

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    cristian antonio lagos andino

    diciembre 28, 2025 AT 06:17

    Esta remontada no es solo historia del fútbol, es historia de América Latina. Porque aquí no se trata de quién tiene más dinero, más estrellas o más patrocinadores. Se trata de quién tiene más alma. Palmeiras no tenía nada en Quito... pero sí tenía el peso de una ciudad entera que no creía en ellos. Y eso, mi gente, es más poderoso que cualquier estadio lleno de luces.

    En Chile, cuando los mapuches resistieron la conquista, no ganaron batallas, ganaron memoria. En São Paulo, Palmeiras hizo lo mismo: no solo ganó un partido, ganó el derecho a ser recordado. Porque en el fútbol, como en la vida, no se gana por goles, se gana por lo que representas.

    Y si alguien dice que esto es solo deporte... es porque nunca ha sentido el calor de un estadio lleno de gente que grita tu nombre como si fuera el último aliento de su vida.

    Abel Ferreira no es un técnico. Es un poeta con un clipboard. Y Veiga? Es el verso que nadie esperaba, pero que todos necesitaban.

    La final contra Flamengo no es un partido. Es un duelo entre dos almas. Y yo, desde mi rincón en Santiago, voy a estar ahí, con el corazón en la garganta, porque el fútbol, cuando es puro, no se juega con los pies... se juega con el alma.

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