La colaboración público‑privada (CPP) es un acuerdo donde el Estado y empresas privadas unen fuerzas para crear o mejorar servicios, obras o productos. En lugar de que cada parte trabaje sola, comparten recursos, riesgos y conocimientos. Así se logran proyectos más rápidos y a menor costo.
Primero, el dinero del sector privado ayuda a financiar obras que el Estado no podría costear solo, como carreteras, hospitales o centros educativos. Segundo, la experiencia empresarial aporta eficiencia: las empresas conocen mejor los procesos de compra y gestión. Tercero, al compartir riesgos, ambos lados se sienten más seguros para invertir.
Un caso reciente es la reducción histórica del precio de la gasolina. El gobierno trabajó con ENAP y compañías privadas para ajustar precios y aliviar el bolsillo de los chilenos. Otro ejemplo fue el masivo corte de luz en La Serena; la empresa eléctrica se asoció con autoridades locales para acelerar la reparación y evitar futuras interrupciones.
En el sector educativo, la Universidad Austral de Chile (UACh) ha lanzado convenios con empresas tecnológicas para crear laboratorios de innovación. Los estudiantes obtienen equipos de última generación mientras las compañías prueban sus productos en un entorno académico.
Los proyectos de infraestructura también se benefician. En Punta Arenas, el evento Distinguished Gentleman’s Ride contó con apoyo del municipio y patrocinadores privados, lo que permitió organizar una carrera solidaria sin cargar al erario público.
Para los emprendedores, la CPP abre puertas a financiamiento. La UACh tiene un programa donde startups reciben inversión de fondos privados y mentoría del sector público, facilitando su crecimiento en áreas como energías renovables o salud digital.
Sin embargo, no todo es positivo sin control. Es crucial que los acuerdos incluyan cláusulas claras sobre transparencia, calidad y precios justos. La falta de supervisión puede generar sobrecostos o servicios de baja calidad.
Si quieres participar en una CPP, empieza por identificar un problema que afecte a tu comunidad y busca socios que tengan la capacidad técnica y financiera para solucionarlo. Presenta un plan con objetivos medibles y muestra cómo cada parte ganará.En resumen, la colaboración público‑privada es una herramienta poderosa para impulsar desarrollo rápido y eficiente en Chile. Cuando se maneja con claridad y responsabilidad, beneficia a ciudadanos, empresas y al Estado por igual.
En la región de Magallanes y la Antártica Chilena, se ha lanzado un plan estratégico para promover el turismo, impulsado por la colaboración entre sectores públicos y privados. La iniciativa incluye acciones promocionales propuestas por gremios regionales y apunta a mejorar las atracciones e infraestructuras turísticas del lugar.
Leer más